Como ya dije, el neumático es una de las partes de un coche más importantes, por el simple hecho de que es la única que está en contacto con el asfalto, y por tanto, condiciona irremediablemente la dinámica del coche. En la anterior entrada, ya ví cómo se nombraban los neumáticos de calle y los de carrera; en esta ocasión, voy a describir someramente, 2 aspectos fundamentales de todo neumático: la Presión y la Temperatura; ambas, proporcionan al Ingeniero las pautas para mejorar el rendimiento del coche y describen por sí solas, defectos, incorrecciones o setups erróneamente hechos.
PRESION:
– Disminución de la presión:
Incremento del coeficiente de fricción.
Incremento del tamaño de la huella de contacto.
Incremento del esfuerzo de dirección.
Incremento del par de alineamiento y reducción de la rigidez en curva (cornering stiffness).
– Aumento de la presión:
Reducción de la deformación y del tamaño de la huella de neumático.
Menor ángulo de deriva para igual fuerza lateral.
Reducción de la resistencia a la rodadura (tyre drag).
Incremento de la rigidez vertical del neumático.
– Presiones excesivamente bajas:
Destrucción del Neumático.
Problemas de comportamiento.
Presiones locales elevadas y sobrecalentamientos (reducción de la rigidez).
– Presiones excesivamente altas:
Disminución de las prestaciones en durabilidad.
Negativo en carrera pero interesante en calificación.
TEMPERATURA:
– La temperatura puede medirse:
En la superficie de la banda de rodamiento del neumático mediante sensores infrarrojos.
En el interior de la banda de rodamiento o carcasa mediante pirómetro de aguja.
– La sonda de aguja se introduce en el neumático en tres puntos:
Extremo Interior.
Centro.
Extremo Exterior.
Esta medida permite conocer el modo en el que trabaja la goma en la superficie de contacto y como trabaja en toda ella.
Cambios en la temperatura cambiarán el módulo de elasticidad de la goma y afectarán a la rigidez en curva (cornering stiffness).
– Temperaturas excesivamente bajas:
La goma no alcanza su punto óptimo de funcionamiento.
Adherencia deficiente.
– Temperaturas excesivamente altas:
Destrucción del neumático por creación de ampollas (blisters).
Cada goma tiene sus temperaturas óptimas para las cuales presentan un adherencia máximo: 80°c - 100°c (medidas en el box).
– Importancia de la temperatura ambiente y pista para obtener estas temperaturas óptimas de funcionamiento:
Frío ambiente: Hay que forzar la subida de temperatura del neumático.
Calor ambiente: Hay que tratar de reducir el incremento de temperatura.
Es posible igualmente, modificar la Suspensión, para originar un aumento de la Temperatura rápido; ya lo ví en una entrada describiendo el “PI” de un setup de suspensión (Performance Index).
Como siempre…interesantísimo!