Terminamos el glosario técnico, con la entrada correspondiente a la V:Válvulas & Aditamentos:
La válvula tiene por papel principal regular la entrada y la salida de los gases en la cámara de combustión del motor. En la actualidad, una parte importante en los sistemas de funcionamiento de las válvulas (en forma electrónica) es el “gatillo” (suplanta al balancín desde mediados de los ‘90), es una pieza que logra el vínculo entre la válvula y el árbol de levas, permitiendo el “gatillo” aperturar las válvulas con mucha mas amplitud y en forma mas precisa sin tener que aumentar el tamaño de las levas.
Otro implemento muy importante en el funcionamiento de las válvulas es el llamado sistema de retorno neumático, creado y patentado en 1982 por el ingeniero francés Jean Pierre Boudy y aplicado a los motores Renault de la categoría para suplantar el sistema de resortes por uno de aire comprimido, y la gran ventaja de este aditamento es que la frecuencia natural de la columna de gases comprimidos es de aproximadamente ocho veces la de un resorte.
Válvula limitadora:
Como su nombre lo indica, en la época de los motores turbo en la categoría, dicha válvula limitaba la presión de carga del turbo para evitar el colapso de la planta impulsora. Un dispositivo que actuaba sobre una membrana asistida por un disco y resorte de compresión reaccionaba hasta los valores calibrados para tal fin, aperturando salidas alternativas de los gases de escape para mantener la correcta presión.
Vestimenta ignífuga:
Desde antes de la creación del Campeonato Mundial en 1950, la vestimenta de los conductores corría por su cuenta, a veces (sobre todo en la década del ’20) vestimenta utilizada en la aviación (I G.M.) pero luego, generalmente era ni más ni menos que la que utilizaba cualquiera en la calle, es decir, camiseta o chomba y pantalón, inclusive el calzado, aunque se alternaba con “monos” (overoles) de trabajo, (del tipo que usaban en los talleres mecánicos). Durante la década del ’60 aparecen los primeros trajes ignífugos o buzos antiflama, primero de una capa (de un material tramado marca “Nomex”) y sobre el final de la década y principios de los ’70 bicapa, como así también el calzado ya tomaba parámetros que acompañaban dicha evolución.
Ya desde fines de los años ’80 y sobre todo principios de los ’90, la indumentaria tomó una significancia estricta, tanto por parte de los entes reguladores como así también de los fabricantes de éstas. El traje ignífugo completo (hoy diseñado por varias marcas que cumplen las normas de FIA), está compuesto por varias partes, que van desde la ropa interior (toda en “Nomex”) pasando por la capucha antiflama y las medias o calcetines. El buzo antiflama está realizado sobre tres capas de “Nomex”, como así también todas sus costuras. Los guantes son del mismo material ignífugo, aunque la zona de las palmas está recubierta en cuero cepillado. Las botas son muy acolchadas (por los golpes que hubiera dentro del habitáculo) y la suela está realizada sobre la base de una mezcla química de caucho antideslizante.
La reglamentación actual establece que la vestimenta del conductor debe resistir una temperatura de 700 °C, durante al menos el 20% de un minuto, dado que el conductor tiene (por reglamento a los diseñadores) muy pocos segundos para abandonar (en condiciones normales) el habitáculo.
Volante polivalente desmontable:
Los volantes desmontables en el deporte motor datan de las primeras décadas del Siglo XX, pero a diferencia de aquellos, éstos contienen en su estructura toda la información e indicadores que antes se encontraba mayoritariamente en el tablero, y aunque su evolución fue paulatina, el primer volante de un F1 tal como hoy lo conocemos fue introducido por Ferrari hace aproximadamente una década. El volante polivalente es tan complejo e importante que es necesario tratarlo en forma detallada, sus recursos y accionamientos son múltiples dado que dirige las partes más importantes excepto la aceleración, siendo (por reglamentación) fácilmente desmontable por medio de un pulsador situado sobre su base, cumpliendo dicha función (sobre todo) para que el conductor pueda salir del habitáculo en forma mas cómoda y a la vez poder ser fácilmente programado fuera del monoplaza por los ingenieros.
Se fabrica en fibra de carbono para mayor solidez y ligereza y se cubre con un material antideslizante para su mejor agarre. Los distintos botones y perillas del volante permiten al conductor controlar desde el régimen motriz e incluso hasta beber, y aunque entre equipo y equipo puede haber disposiciones diferentes, a grandes rasgos son muy similares, así, el accionamiento del botón “N” (neutro) hace pasar la caja de velocidad al punto muerto, al oprimir el botón “U” permite un régimen de bajas revoluciones, el botón “L” es el regulador de velocidad, el botón “R” establece la conexión de radio y el botón “M” permite al piloto “resetear” o elegir el tipo o la forma de información requerida, etc. En lo referente a sus perillas, éstas permiten establecer lo siguiente : Capacidad y equilibrio de los frenos, optimizar la mezcla de combustible, regular el grado de la dirección, permitir ciertos ajustes del motor (por ej. el torque o par motor) relacionados a su “mapeo”, lo relacionado al reabastecimiento, etc… un elemento tan completo como complejo.
by joselo